Delicia Americana a la Sartén
Estos pasteles de postre dorados hechos a la sartén son suaves, ligeramente dulces y maravillosamente tiernos, con bordes crujientes y mantecosos. Terminados con sirope de arce y una nube de nata montada, son un reconfortante capricho de estilo americano que se siente a la vez casero y delicioso.

Sigue los pasos a continuación para cocinar la receta deseada
1. En un bol mediano, bate la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal hasta que estén bien combinados.
2. En un bol aparte, bate la leche, el huevo y la mantequilla derretida hasta que la mezcla esté suave y completamente integrada.
3. Vierte los ingredientes húmedos sobre los secos y remueve suavemente hasta que apenas se combinen. No mezcles en exceso; unos pocos grumos pequeños están bien y ayudarán a que los pasteles queden tiernos.
4. Deja reposar la masa durante 5 minutos para que la harina se hidrate y el polvo de hornear empiece a actuar.
5. Pon una sartén antiadherente o plancha a fuego medio-bajo y añade una pequeña cantidad de mantequilla, dejándola derretir y cubrir la superficie de manera uniforme.
6. Vierte la masa en la sartén en pequeñas porciones redondas, de unas 2 a 3 cucharadas cada una, dejando espacio entre ellas. Cocina hasta que se formen burbujas en la superficie y los bordes parezcan firmes, unos 2 a 3 minutos.
7. Dales la vuelta con cuidado y cocina el segundo lado hasta que esté dorado y bien cocido, aproximadamente 1 a 2 minutos más. Ajusta el fuego según sea necesario para que se doren sin quemarse.
8. Pasa los pasteles cocidos a un plato y repite con el resto de la masa, añadiendo un poco más de mantequilla a la sartén según sea necesario.
9. Sirve caliente con sirope de arce por encima y una generosa cucharada de nata montada.
1 taza de harina de uso general
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de polvo de hornear
1/2 cucharadita de sal
1 taza de leche
1 huevo
2 cucharadas de mantequilla, derretida, más un poco más para freír
Sirope de arce, para servir
Nata montada, para servir