Flan de mantequilla de maní
Un flan horneado y sedoso de leche condensada y mantequilla de maní cremosa sobre una capa de caramelo ámbar. Bien frío, se desmolda con un brillante baño de caramelo.

Sigue los pasos a continuación para cocinar la receta deseada
1. Derrite el azúcar en un cazo pequeño a fuego medio 6–8 minutos sin remover, moviendo el cazo, hasta que tome un color ámbar intenso. Viértelo en un molde redondo de 20 cm e inclínalo para cubrir la base.
2. Precalienta el horno a 160 °C (140 °C con ventilador) y hierve agua para el baño maría.
3. Calienta la leche condensada, la leche evaporada y la mantequilla de maní en un cazo a fuego bajo 5 minutos, removiendo, hasta que la mezcla quede lisa. Retira del fuego.
4. Bate los huevos con el azúcar moreno en un bol grande hasta que estén lisos, sin hacer espuma.
5. Vierte despacio la mezcla tibia de mantequilla de maní sobre los huevos sin dejar de batir y cuélala por un colador fino hasta el molde.
6. Cubre el molde con papel de aluminio y colócalo en una fuente honda para horno. Añade agua caliente hasta la mitad de la altura del molde y hornea 55 minutos, hasta que los bordes cuajen y el centro tiemble ligeramente.
7. Saca el molde del baño maría y déjalo enfriar 30 minutos a temperatura ambiente.
8. Refrigera al menos 4 horas, mejor toda la noche.
9. Pasa un cuchillo fino por el borde, coloca un plato encima y voltea de un movimiento rápido para que el caramelo cubra el flan.
100 g de azúcar para el caramelo
400 g de leche condensada
350 ml de leche evaporada
120 g de mantequilla de maní cremosa
4 huevos
50 g de azúcar moreno
agua caliente para el baño maría