Gratinado de patatas con calabacín, champiñones y queso
Patatas, calabacín y champiñones en láminas, horneados en una salsa cremosa de cheddar con leche de almendras, dorados y burbujeantes por encima.

Sigue los pasos a continuación para cocinar la receta deseada
1. Precalienta el horno a 190 °C y engrasa una fuente de 22 x 30 cm. Pela las patatas y córtalas en rodajas de unos 3 mm; corta el calabacín y los champiñones en láminas y pica fina la cebolla.
2. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio y sofríe la cebolla 3 minutos hasta que esté blanda.
3. Añade los champiñones y el calabacín y saltea de 5 a 7 minutos, hasta que los champiñones suelten su líquido y este se evapore casi por completo. Sazona con sal y pimienta.
4. Disuelve la harina en la leche de almendras fría en un cazo hasta que no queden grumos y caliéntala a fuego medio, removiendo sin parar, de 3 a 4 minutos, hasta que espese como una crema ligera.
5. Retira del fuego e incorpora la salsa de soja y tres cuartas partes del cheddar hasta que se derrita y quede lisa.
6. Coloca la mitad de las patatas en la fuente, añade la mitad de las verduras y repite con el resto de las patatas y las verduras.
7. Vierte la salsa por encima, tapa la fuente con papel de aluminio y hornea durante 35 minutos.
8. Retira el papel, espolvorea con el resto del cheddar y hornea de 15 a 20 minutos más, hasta que las patatas estén tiernas y la superficie dorada. Deja reposar 5 minutos antes de servir.
700 g de patatas
400 g de calabacín
250 g de champiñones
1 cebolla
3 cdas. de aceite de oliva virgen extra
3 cdas. de harina de trigo
400 ml de leche de almendras sin azúcar
150 g de cheddar rallado
1 cda. de salsa de soja
sal
pimienta negra

30

35

35

45

40

60